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martes, 10 de mayo de 2011

Respuesta de arquitecto Javier Muñoz a falta de accesibilidad en el Senado

El pasado sábado 7 de mayo el periódico mexicano El Universal, publicó una nota escrita por Cristina Pérez-Stadelmann, que contiene declaraciones del arquitecto que diseñó el nuevo edificio del Senado de la República, Javier Muñoz, y que responden a los señalamientos de quienes han hecho notar la falta de accesibilidad en las nuevas instalaciones, incluidas voces de organizaciones no gubernamentales que trabajan para y por los derechos de las personas con discapacidad.
Ante la pregunta de Cristina sobre  por qué no se construyó una rampa paralela a las grandes escalinatas de Reforma para que el acceso fuera universal en el Senado, el arquitecto Muñoz dijo que “el Reglamento de Construcciones no señala que las entradas al edificio tuvieran que ser accesibles por todos sus puntos”.
Así como lo leen…
Y añadió:
“El reglamento especifica que debe haber accesibilidad por alguno de los puntos de entrada al edificio, no por todos y cumplimos la accesibilidad por la esquina de París y Madrid. Personas en sillas de ruedas podrán llegar al estacionamiento y desplazarse en silla de ruedas hacia el elevador y recorrer sin problemas por todos los pasillos, basta con que puedan acceder por la calle de Madrid y París, como está diseñado”.
Desde Infoinclusión le preguntamos al arquitecto Muñoz:
¿Usted cree que TODAS las personas con discapacidad usan sillas de ruedas?
NO. Hay personas con discapacidad motriz que usan sillas de ruedas, y otras personas con discapacidad motriz que no.
¿Usted suponte que toda persona con discapacidad posee un automóvil y que llegará siempre a la parte del estacionamiento en las nuevas instalaciones del Senado?
Cristina documenta también que el arquitecto Muñoz aseguró no haber tenido la necesidad de consultar ningún organismo específicamente vinculado a las personas con discapacidad para resolver su proyecto arquitectónico.
Sus declaraciones así, en estos términos:
“No hacía falta preguntar en el Conapred, sólo me basé en el Reglamento de Construcciones y con eso basta”.
“Conozco el Reglamento de Construcciones y éste no obliga a que las personas con discapacidad tengan que subir o acceder necesariamente a través de rampas”.
Y el colmo del ¿cinismo?:
“Este edificio ya es cien por ciento accesible, sólo falta que lo sea por todos los caminos, lo cual, por cierto, tampoco es obligatorio”.
Por su puesto, el arquitecto Muñoz no pensó tampoco en que la discapacidad puede ser de otro tipo, no solo motriz, pues “en cuanto a las especificaciones en lenguaje braille en las señalizaciones y las canaletas para las personas ciegas, —lo cual no existe en el nuevo edificio— el arquitecto Muñoz afirmó que el inmueble tendrá todas estos instrumentos una vez que esté concluido en su totalidad y prefirió no responder ante el por qué se abrieron las puertas de la construcción sin que la obra estuviera terminada”, explica Cristina en su nota de El Universal.
Y le informamos desde aquí al arquitecto Muñoz que también existen personas que presentan otro tipo de discapacidad: visual, auditiva y/o de lenguaje, intelectual y psicosocial.
Después de leer sus declaraciones es obvio que no las consideróal planear su diseño arquitectónico para el nuevo Senado…
“Yo sólo sé de arquitectura, de lo demás, no me corresponde opinar”.
No cabe duda, en más de un sector nos hace falta camino por andar para que se respeten los derechos de las personas con discapacidad, como los de cualquier otro ciudadano. La accesibilidad que nos hace falta no solo es física…
La nota completa de Cristina pueden verla aquí .
Y también el mismo día Cristina Pérez –Stadelmann publicó este trabajo sobre un Paseo a ciegas… léanlo.

Redacción / Infoinclusión

lunes, 9 de mayo de 2011

El derecho a la educación de niños y niñas con discapacidad, por la regla y no la excepción *

El pasado martes 3 de mayo se cumplieron tres años de la entrada en vigor en nuestro país de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada en Naciones Unidas dos años antes, en diciembre de 2006.


En ella, considerada como el gran tratado sobre derechos humanos del siglo XXI, se señala en su Artículo 7 que “los Estados Parte tomarán las medidas necesarias para asegurar que todos los niños y niñas con discapacidad gocen plenamente de todos los derechos humanos y libertades fundamentales en igualdad de condiciones con los demás niños y niñas”.


Y también, en su Artículo 24, referido a la Educación, se establece que “los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a la educación. Con miras a hacer efectivo este derecho sin discriminación y sobre la base de la igualdad de oportunidades, los Estados Partes asegurarán un sistema de educación inclusivo a todos los niveles así como la enseñanza a lo largo de la vida…”.


Por supuesto, cada país cuenta con su propia experiencia, pero en México aún estamos lejos de cumplir con lo establecido en la Convención, a través de un diseño y aplicación de políticas que permitan el acceso de niños y niñas con discapacidad a la educación, aunque es posible. Grandes historias como la de Esli , que documentamos el año pasado en Infoinclusión, dan cuenta de ello.


Por el contrario, noticias de cómo la que documentaron en El Universal Nurit Martínez y Cristina Pérez-Stadelmann, hace unos días, sobre recorte presupuestal en materia educativa que pone en riesgo el Programa de Fortalecimiento a la Educación Especial y de la Integración Educativa, nos muestran una realidad preocupante…


Es por eso que hoy quiero compartirles el siguiente testimonio. Se trata de un texto escrito por Ana María García Solís, mamá de Luis Francisco –buenísimo para las matemáticas, entre otras cosas–, quien en él nos acerca a la experiencia de ambos, en Guanajuato, en su búsqueda por un entorno educativo inclusivo.


Con este trabajo, emotivo pero no desde una postura de víctima, Ana María obtuvo el 1er lugar en la Categoría Padres y Madres, del 6º Concurso Nacional de Experiencias Exitosas de Integración Educativa 2010, aquí se los dejo: 


Sin brazos, pero con  alas


Paquito estaba listo para ingresar al jardín de niños, era un chiquillo vivaz, lleno de energía, y con mucho entusiasmo por la vida, como cualquier otro niño de 4 años, la diferencia era que él había nacido sin ambos brazos, debido a un trastorno genético llamado “amelía”;  así que desde pequeño le enseñé a hacer todo utilizando sus pies en lugar de ellos, él podía comer, dibujar, escribir, jugar y hacer casi cualquier cosa con ellos. Paquito sabía leer y escribir, incluso hacer sumas básicas a esta edad, así que nunca imagine que pudiera haber algún problema en su inicio en la vida escolar.


Estrategia didáctica no. 1  Tener altas expectativas en el desempeño escolar de nuestros hijos.  Si yo no hubiese creído que él podía hacer las cosas, seguramente no le hubiera infundido la confianza para hacerlas;  desde bebé siempre le dije.- tú puedes hacerlo.- y le daba su espacio, tiempo  y herramientas suficientes, no solo para intentarlo, sino para lograrlo. Todos los maestros deberían esperar grandes cosas de sus alumnos, creer en sus capacidades y trabajar en desarrollarlas.


La primera gran sorpresa nos la llevamos cuando nos comenzaron a rechazar en las escuelas sin siquiera hacerle una prueba o ver que era capaz de hacer, hubo 3 escuelas que lo rechazaron, que nunca vieron al futuro ganador de premios en matemáticas, lectura de auditorio y comprensión y declamación a nivel regional en que se convirtió, en lo único que se fijaron en ese momento fue en sus mangas vacías.


Todos esos directores me dijeron lo mismo.-  “llévelo a una escuela de educación especial, aquí no podemos recibirlo, no queremos que nuestros alumnos se atrasen, o,  sería mucho trabajo tener a un  niño así, no estamos preparados”. Yo no entendía el porqué de sus negativas ¿mucho trabajo? Si ya sabe leer y escribir, ¿atrasar a los demás? Si él ya tiene conocimientos avanzados  para su edad.


 Pero yo sabía bien de lo que se trataba todo, era una falta de conciencia en la integración de personas con discapacidades, eran mentes cerradas a la diversidad, era ese  apego enfermizo a lo que es “normal”, que es realmente algo absurdo si lo pensamos bien, rechazaban y se asustaban de alguien que se veía distinto, pero acaso, ¿no es lo normal el ser diferentes?


Las discapacidades físicas son solo características personales de un individuo, que no deberían marcarlo, ni estigmatizarlo, ni marginarlo,  imagine el lector que lleva a su hijo/a de 4 años a inscribir al kínder y la directora de pronto le dice- disculpe pero no podemos recibirla porque su hijo/a tiene el cabello muy chino, o los ojos muy grandes o la nariz muy chata, ¿no sería absurdo?


Sé que muchas personas dirán- pero ellos no podían negarle la inscripción, es contra la ley-  cierto, pero recordemos que más allá de nuestras leyes escritas está la práctica de esas normas, y esa práctica está en manos de personas que pueden o no estar capacitadas y preparadas para ello. Si esto nos sucedió  ciudades como  Morelia Michoacán y Acámbaro, Guanajuato, no me quiero ni imaginar en las pequeñas poblaciones marginadas.


Estoy totalmente convencida que en muchas comunidades remotas, existen niños con discapacidades que están encerrados en casa, en un rinconcito de una cocina pobre, sin conocer el universo maravilloso que puede ser un salón de clases, solo porque algún maestro sin ética y sin valores, les dijo  a sus padres que un niño “como esos” no podía estudiar ahí, con los niños “normales”.


Afortunadamente no todas las escuelas de nuestro país son así, pero por experiencia propia puedo decir que existe un gran rezago en materia de cultura  de la discapacidad en muchas escuelas, y que muchas de estas instituciones prefieren canalizar sus esfuerzos en la elección de un rey y reina de la primavera, que en darle la oportunidad de integrarse a la sociedad  a una persona con alguna discapacidad.


Paquito logró encontrar una escuela que vio en él, el potencial que tenía, recibiéndolo en sus aulas como a un niño más, que era todo lo que pedíamos, el poder ejercer el derecho a la educación que todo niño tiene.


* Este es un fragmento de mi más reciente post, publicado en Mundo D, blog que actualizo semanalmente en El Universal. En él también me referí a la falta de accesibilidad en el nuevo Senado y al incumplimiento en la publicación de la Ley General de Inclusión para las Personas con Discapacidad, aprobada en el Senado  en marzo pasado. Si quieres leerlo completo, solo tienes que entrar aquí.  


Katia D'Artigues / Infoinclusión

martes, 1 de marzo de 2011

En un par de días, aprobación de la nueva la Ley General para la Inclusión de las PcD’s

A pocos minutos de las 13:00 horas de este lunes, la nueva Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (LGIPcD’s) tuvo primera lectura en la Mesa Directiva Cámara de Senadores.

Momentos antes de la primera lectura, en su cuenta de twitter @tamborrelsuarez el senador panista y presidente de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables del Senado, Guillermo Tamborrel, expresó: “FELIZ! Hoy primera lectura a la nueva Ley General para la Inclusion (sic) de las Personas con Discapacidad”.
Más tarde el legislador confirmó a Infoinclusión que la Ley quedó en primera lectura sin ningún cambio, lo cual hubiera provocado que ésta fuera devuelta a la Cámara de Diputados, donde se aprobó en diciembre de 2010.
Lo que sigue ahora es su discusión en el pleno del Senado, prevista en agenda para el próximo jueves 3 de marzo, cuando los legisladores de los diferentes partidos darán su postura al respecto, y podría entonces, finalmente, terminar el largo proceso para su creación y a pesar de la reciente protesta de diversas ong’s para que fuera aprobada tal como está, pues consideran que aún prevalece en ella una visión “asistencialista” y no desde la perspectiva de los derechos de las PcD’s.
A continuación el enlace a la Gaceta del Senado donde pueden encontrar el Dictamen de hoy por si les interesa su lectura: http://www.senado.gob.mx/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=7447&lg=61

María Luisa López / Infoinclusión

lunes, 21 de febrero de 2011

Los tropiezos para la nueva Ley de PcD’s *

El martes de esta semana, como anunciamos en nuestro anterior post, organizaciones de la sociedad civil que trabajan para y por las personas con discapacidad, se manifestaron frente a la nueva sede del Senado.

A través de una conferencia de prensa, hicieron pública su inconformidad porque “no hubo una consulta estrecha y activa” con ellas para la aprobación de la nueva Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, que se tenía prevista por estos días ya en la Cámara de Senadores, luego de que fue aprobada, por fin, luego de mucho tiempo de espera, en la Cámara de Diputados en diciembre pasado, tema del que hemos hablado muchísimo en este espacio.

La demanda de las ong’s consiste en la revisión de la minuta en manos del Senado junto con ellas, que se incluyan sus voces y propuestas, ya que, de acuerdo con su versión, el foro realizado en la Cámara de Diputados el año pasado no fue suficiente, y que  se dictamine y apruebe en ambas Cámaras en el presente periodo de sesiones legislativas.

A nombre de las ong’s firmantes del boletín de prensa que fue distribuido en el acto, Javier Quijano, presidente de la Confederación Mexicana de Organizaciones en Favor de la Persona con Discapacidad Intelectual (CONFE), señaló que se reconoce el avance que representa la ley como proyecto, pero que aún sigue siendo “una ley incompleta”, dado que “sigue sin reconocer los derechos de las PcD’s, ni establecer mecanismos claros de aplicación ni justiciabilidad de los mismos limitándose a establecer las facultades del Poder Ejecutivo Federal”, además de que las organizaciones de personas con discapacidad “no fueron suficientemente consultadas”, como establece la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU.

Sin embargo, las organizaciones firmantes, representadas en esta conferencia, también por José Luis Galeana y Olga Montúfar, de Paso a Paso; Enrique Garrido, de APAC, y Ángel Valencia de Disability Rights, también reconocen aspectos positivos en la nueva ley, como “la naturaleza jurídica y atribuciones del nuevo Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad”, aunque les preocupa la forma en que se integraría la Junta de Gobierno y la Asamblea Consultiva de dicho Consejo, ya que no consideran que la representación de las personas con discapacidad sea paritaria con la de las autoridades.

“El proyecto de la nueva ley carece de criterios de selección que garanticen la independencia de las organizaciones frente a las autoridades que las designarían como miembros de dichos órganos”, y, afirman, “se debe revisar su mecanismo de funcionamiento a nivel nacional”.
También destacaron el hecho de que se “alienta” en esta nueva Ley, la creación de centros asistenciales permanentes y “continúa sin prohibirse la institucionalización permanente de niños y personas con discapacidad en hospitales psiquiátricos”.

* Este es un fragmento de mi post publicado en Mundo D el pasado viernes, dentro de El Universal, si quieres leer el texto completo solo tienes que ingresar a:

http://blogs.eluniversal.com.mx/camposeliseos/ 


Katia D'Artigues / Infoinclusión

katia@infoinclusion.com